Picor, escozor, sensación de arenilla, enrojecimiento o incluso visión borrosa intermitente son síntomas mucho más comunes de lo que parece, y muchas veces se confunden con alergia o cansancio. En realidad, es frecuente que se trate de ojo seco, una alteración de la superficie ocular que afecta a un porcentaje creciente de la población, especialmente a partir de los 40 años y en personas que pasan muchas horas frente a pantallas.
¿Qué es exactamente el ojo seco?
El ojo seco aparece cuando la película lagrimal que cubre y protege la superficie del ojo no es suficiente en cantidad o en calidad. La lágrima no es solo agua: tiene una capa lipídica, una acuosa y una de mucina, y un desequilibrio en cualquiera de ellas hace que el ojo se irrite, se inflame y pierda la protección natural frente a agentes externos.
Las causas más frecuentes
Hay varios factores que favorecen su aparición, y muchas veces se combinan varios a la vez:
- Uso prolongado de pantallas (ordenador, móvil, tablet), que reduce la frecuencia de parpadeo
- Ambientes con aire acondicionado, calefacción o mucho viento
- Uso de lentes de contacto sin la adaptación adecuada
- Cambios hormonales, especialmente en la menopausia
- Algunos medicamentos (antihistamínicos, antidepresivos, algunos tratamientos hormonales)
- Blefaritis u otras alteraciones del párpado
Síntomas que no deberías ignorar
El ojo seco no siempre se manifiesta como «sequedad»: también puede notarse como lagrimeo excesivo (el ojo, al irritarse, produce más lágrima refleja de mala calidad), sensación de cuerpo extraño, fatiga ocular, fotofobia o visión que se vuelve borrosa y se aclara al parpadear. Si estos síntomas se repiten de forma habitual, especialmente al final del día o tras usar pantallas, merece la pena hacer una valoración específica.
¿Cómo se diagnostica?
En consulta valoramos la cantidad y calidad de la lágrima, el tiempo de ruptura lagrimal y el estado de la superficie ocular y los párpados. Con estos datos podemos diferenciar un ojo seco leve, que a veces se resuelve con lágrimas artificiales y algunos hábitos, de casos más persistentes que necesitan un abordaje más específico y seguimiento en el tiempo.
Qué puedes hacer para prevenirlo
- Aplica la regla 20-20-20: cada 20 minutos de pantalla, mira 20 segundos a 20 metros de distancia
- Parpadea de forma consciente con más frecuencia cuando uses el ordenador o el móvil
- Evita el aire directo de ventiladores o climatizadores sobre la cara
- Usa lágrimas artificiales sin conservantes si las necesitas de forma habitual
- Mantén una buena higiene palpebral si tienes tendencia a blefaritis
Revisión de ojo seco en Granada
Si notas molestias frecuentes en los ojos y no sabes si es alergia, cansancio visual u ojo seco, en Centro Visual Jesús Moles, en C/ Arabial 88, hacemos una valoración específica de la superficie ocular para identificar la causa y recomendarte el tratamiento más adecuado. Pide cita y le ponemos solución cuanto antes.




